Bueno, lo cierto es que sí lo hice.
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Jambon de la Crêpe, con un fragmento del meteorito de Porkstuff Plain.
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Amigo –Una cosa que envidio de ti es tu condición de judío.
Yo –¿Por qué, si puede saberse? Eso es una sublime tontería.
Amigo –Yo estoy convencido de que, sin lugar a dudas, ser judío es un valor añadido.
Yo –En mi vida he oído una estupidez semejante.
Amigo –Además últimamente he estado pensando seriamente en convertirme. Dime, ¿hace falta pasar por algún rito de iniciación?
Yo –Desde luego. ¡Milenario, además!
Amigo –¿En qué consiste?
Yo –En primer lugar, debes circuncidarte, y si realmente sopesas esa posibilidad, te recomiendo que vayas a un especialista, en vez de ponerte en manos de un rabino de pulso tembloroso que media hora antes ha estado sacrificando corderos en el matadero y después irá a rezar un kadish a un funeral. Y lo digo, más que nada, porque el rabino trabaja sin anestesia, y es muy posible que mi aversión a los rezos salmódicos venga de cuando sufrí, al poco de nacer, semejante mutilación. Años más tarde oí con el corazón en un puño el llanto de desolación de mi hermano pequeño y, en fin, tú verás. Y no, no sé si se pierde sensibilidad, eso ya lo hablamos una vez. Lo único que te digo es que, realmente, para entregar tu prepucio a Dios debes creer en él, sobre todo para poder orar con el corazón y pedirle que al rabino no le entre el hipo en el momento de proceder al acto para la continuidad de la higiene genital de nuestro pueblo.
Amigo –(Sobrecogido) ¿Y una vez circuncidado ya eres judío?
Yo –¡Qué va! ¡Podrían confundirte con un musulmán! Todavía falta el ritual de iniciación. El pueblo judío entero debe aceptarte. Lo primero que te preguntará el rabino (te recomiendo uno ortodoxo, son los peores) es por qué quieres ser judío. ¿Qué le contestarías?
Amigo –¡Que es divertido! ¡Tiene que ser apasionante!
Yo –Sí, es muy divertido vivir pendiente de cuándo tienes que cambiar de país, y aprender muchas lenguas. Lo verdaderamente apasionante es que te persigan los nazis. Tú dile esto y luego ven a contarme qué cara te ha puesto.
Amigo –Dime entonces qué hay que decirle.
Yo –Te recomiendo que te leas El rabino, de Noah Gordon. Allí encontrarás la respuesta.
Amigo –Y si me convierto, ¿me darán un certificado, o algo? Yo lo quiero sobre el papel.
Yo –Mira, si quieres puedes venir mañana a una comida con unos amigos. Estaremos dos familias al completo.
Amigo –No sé, no sé si me sentiré a gusto. ¿Tú crees que me aceptarán?
Yo –Claro. Y tranquilo, la comida te gustará. Va a ser una barbacoa: butifarras, paté de jamón de Jabugo, berberechos, y tal. Todo kasher.
Amigo –Así, ¿me aseguras que tendré un plato en la mesa? No lo veo claro. ¿Qué dirá tu madre? Creo que me sentiría fuera de lugar, como un extraño.
Yo –Tranquilo. Estarás en tu casa, nos conocemos de toda la vida. Te trataremos como a un igual y podrás ver desde dentro cómo movemos el cotarro socio-económico. Probablemente se hablará de la doble boda de dos de ellos con dos no-judíos.
Amigo –Y si voy, ¿me podéis dar un certificado de asistencia?
Yo –Claro, y haremos fotos de familia para la posteridad contigo en primer plano en calidad de aprendiz. Y además te dejaremos pasear por el jardín y si quieres puedes lavar los platos judíos.
Amigo –Pero, vamos a ver, ¿tú crees que algún día llegaré a ser tan judío como tú?
Yo –Para un ortodoxo no lo serás nunca, pues no eres de madre judía. Para un reformista eres judío si te sientes judío. Ven mañana, hombre, eso te ayudará a integrarte.
Amigo –¿Y se tomará alguna decisión importante en esa… congregación? No, no es esa la palabra…
Amiga presente –¡Comunidad!
Amigo –¡Eso me gusta! ¡Comunidad! ¿Se decidirá algo que afecte a la comunidad?
Yo –¿Al pueblo judío?
Amigo –Bueno… Sí.
Yo –Seguramente. Ya nos las arreglaremos. ¿Y qué es lo que te atrae tanto, lo de ser el pueblo elegido?
Amigo –No. Lo que dice el cristianismo me parece una chorrada. Los judíos, por ejemplo, no creen que Cristo sea el Mesías, ¿no? ¡Pues yo tampoco!
Yo –¡Tampoco lo creen los musulmanes!
Amigo –Ya, pero el Dios de los judíos es más abstracto.
Yo –Tampoco los musulmanes adoran ídolos.
Amigo –Ya, pero no es por eso.
Una semana después
Yo –¡Rajao! Por cierto, dice mi madre que si quieres ser judío, con decir que lo eres, basta, y que si quieres un certificado, que te lo hagas tú mismo, que es lo mejor.
Con una desconocida jugué una vez a hacer un poema a base de añadir un verso cada uno. Hoy lo he encontrado y me gustan los míos (en rojo y redonda). Supuso un cierto esfuerzo seguir un hilo, darle una intención, cuando mi contrincante escribía algunos versos sin sentido alguno, como verá quien se aventure a leerlo.
El ámbar de tus calcetines, esta tarde
no me muestra la tiza que esconde.
Te hubiera pintado de blanco lo grave
pero he de apuntar las palabras clave:
(y quieras o no habrás de decirme dónde)
en el sexo, el sueño y el hambre,
serán gónada, pistilo y estambre.
En todos ellos encontraré mi estanque.
Como anzuelo, en mi caña tú ponme
el velo aceite de oliva verde
y vuélvase tu tiza ámbar y ternura
¡ahora! con fuerza, al instante…
Del calcetín, su fiera envergadura
surge, atómica la tonsura, dura
no verás mi polla hoy, vana cordura,
pues no estamos en la hora obscura.
¿Hará falta que las luces se tornen tiniebla?
¿Cómo será si la mano tiembla?
¿Será como el momento alado de la siembra?
Será como un campo de amapolas después de la siega.
1.12.07
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El Danuvi és blau
tal com diu "l'Strauss"
Però el riu Llobregat
és amarronat,
el Besòs és verd
i groc n'és el Ter.
L'Ebre vist del mar
és blanc nuclear
i el Segre mirat
des d'un puig
és color de gos com fuig.
Aigües tèrboles,
aigües tòxiques,
clavegueres enciseres,
aigües fètides,
aigües pútrides,
que gentils regueu
el clar país, el meu.
Hi ha rius d'un groc tinyós,
n'hi ha d'un tornasol oliós,
n'hi ha d’un caqui llefiscós,
i és que de porqueria
n'hi ha de tots colors.
Flairem els efluvis jolius
que fan els nostres rius.
Cantem ensumant cara al vent:
Quina catipen!
Cadàvers de gallina
i llaunes de tonyina
i raspes de sardina
és tot el bestiar
que al riu s'hi pot trobar.
Com enyorem els pes-ca-dors
ara que han tocat el dos,
que de peixos si n'hi ha alguns
suren junts ben difunts
confitats amb un suc pudent
plè d'escuma detergent
i residus radioactius,
papers, plàstics i preservatius.
Líquids patògens, detritus càustics,
fluïds atòmics, bosses de plàstic.
Quin femer!
El riu Llobregat és amarronat,
el Besòs és verd i groc n'és el Ter.
L'Ebre vist del mar és blanc nuclear
i el Segre mirat des d'un puig
és color de gos com fuig
Que de porqueria n'hi ha de tots colors!
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